Bruselas es una ciudad bonita, llena de lugares curiosos y muy manejable para recorrer con un bebé. Nosotros la visitamos cuando Clara tenía 6 meses, en abril, y nos pareció un destino ideal para una escapada tranquila en familia.

Nos encontramos con un clima templado y pocas aglomeraciones, lo que hizo que la experiencia fuera mucho más cómoda. En todo momento nos sentimos muy seguros y, además, nos sorprendió lo amables que fueron con nuestra hija en restaurantes, tiendas y lugares de visita.

¿Qué ver en Bruselas con un bebé?

Bruselas es una ciudad perfecta para recorrer sin prisas, algo fundamental cuando viajas con un bebé. La mayoría de los puntos de interés están relativamente cerca y se pueden visitar cómodamente a pie o en transporte público.

Estos son algunos de los lugares que nosotros visitamos y que recomendamos especialmente si viajas con bebé:


Grand Place

Es el corazón de la ciudad y uno de los lugares más impresionantes de Bruselas.

Nos pareció un sitio perfecto para pasear con calma, sentarnos un rato y simplemente disfrutar del ambiente. Eso sí, puede haber bastante gente en determinados momentos del día.

Consejo: intenta visitarla a primera hora de la mañana o al atardecer para evitar aglomeraciones.


Manneken Pis

Una de las atracciones más curiosas de la ciudad.

Es una visita rápida, ideal cuando viajas con bebé, aunque suele estar bastante concurrido.

Perfecto para una parada breve dentro del recorrido.


Parque del Cincuentenario

Uno de los mejores lugares para descansar durante el viaje.

Es amplio, tranquilo y perfecto para:

  • dar un paseo con el carrito
  • hacer una pausa
  • que el bebé se relaje

Es ideal para la hora de la siesta


Galerías Saint Hubert

Un lugar ideal para pasear resguardados si el tiempo no acompaña.

Son cómodas con carrito y tienen:

  • cafeterías
  • tiendas
  • ambiente tranquilo

Perfectas para una parada relajada.


Atomium

Uno de los iconos de Bruselas.

Nosotros decimos no ir, ya que se encuentra alejado del centro de la ciudad y yo ya conocía el lugar. Me parece un sitio muy fotogénico pero poco más.

Recomendación: si vas, valora si te compensa entrar o simplemente verlo por fuera.


Palacio Real de Bruselas

Una parada interesante si te gusta la arquitectura y las zonas más tranquilas de la ciudad.

Se encuentra cerca de un gran parque, lo que lo convierte en un buen lugar para pasear con el carrito y hacer una pausa durante el día.

Consejo: aunque no siempre se puede visitar por dentro, merece la pena acercarse por la zona y disfrutar del entorno.


Barrio Europeo

Una zona diferente de Bruselas, más moderna y menos turística.

Aquí se encuentran varias instituciones europeas, como el Parlamento Europeo, y es un área amplia, con espacios abiertos y menos aglomeraciones.

Nosotros entramos a visitar el Parlamentarium, se trata del centro de visitantes del Parlamento Europeo en Bruselas, diseñado como un espacio interactivo y multimedia para entender el funcionamiento de la Unión Europea. La entrada es gratuita.


Delirium Café

Uno de los lugares más conocidos de Bruselas, famoso por su enorme variedad de cervezas.

Nosotros nos acercamos por curiosidad y para ver el ambiente de la zona. Es un sitio animado, aunque suele haber bastante gente, por lo que no es el lugar más cómodo para estar mucho tiempo con bebé.

Justo en la calle de entrada al Delirium Café se encuentra Jeanneke Pis, la versión femenina del famoso Manneken Pis.

La mejor hora para visitarlo es justo después de comer, cuando suele haber menos gente. A partir de las 17:00 el ambiente se vuelve más concurrido, por lo que es mejor evitarlo con bebé.


Catedral de los Santos Miguel y Gúdula

Una de las iglesias más importantes de Bruselas, situada muy cerca del centro.

Nos pareció una visita interesante y fácil de incluir en el recorrido, ya que no requiere mucho tiempo y está bien ubicada. El acceso es sencillo con carrito, aunque hay algunos escalones en la entrada.

Recomendación: es una buena parada para combinar con el paseo por el centro y descansar un rato en un entorno más tranquilo.


GUÍA: 2 DÍAS EN BRUSELAS

DÍA 1

Comenzamos el día en la Grand Place; si vais temprano, no estará muy concurrida. Desde allí nos dirigimos a visitar el Manneken Pis (está a 5 minutos a pie). De camino, pasamos por el mural de las aventuras de Tintín, el famoso personaje belga que todos conocemos. Al lado del Manneken Pis hay varios puestos de gofres… están buenísimos.

Continuamos nuestra visita hacia el Palacio Real de Bruselas. Podemos dar un paseo por el Parque de Bruselas, un espacio agradable para que los peques se relajen del ajetreo de la ciudad. Dentro del parque está el Woodpecker Parc Royal, un lugar perfecto para comer algo rápido (hamburguesa y patatas). Lo mejor es que estás al aire libre.

Desde allí nos dirigimos al Parlamentarium, un museo interactivo que permite conocer más sobre la historia del continente europeo y sus instituciones. La entrada es gratuita. Además, se encuentra en el Barrio Europeo, una zona más moderna de la ciudad.

Acabamos el día en el Parque del Cincuentenario; con suerte, encontraréis alguna actuación de música en directo. Para volver al centro, lo mejor es tomar el metro desde Schuman, concretamente la línea 5, hasta la estación De Brouckère (a unos 6 minutos de la Grand Place).

DÍA 2

El Atomium se encuentra alejado del centro de la ciudad, así que si decidís ir, lo mejor es acercarse a la estación Gare du Midi (en el sur). Esta estación suele estar llena de gente y puede resultar algo caótica; no es un lugar peligroso, pero tampoco el más agradable para pasear. Desde allí se puede tomar el metro (línea 6) hasta Heysel.

Nosotros decidimos sustituir esta visita por ir a Lovaina, la ciudad donde estuve de Erasmus. Es una ciudad universitaria preciosa, con un ambiente poco turístico y muy auténtico. Os lo contaré en un post específico.

Por la tarde, nos acercamos al Delirium Café, un sitio muy curioso con una enorme variedad de cervezas (mejor evitar las horas punta a partir de las 17:00). Justo en la entrada está la curiosa Jeanneke Pis. Después, dimos un paseo por las famosas Galerías Saint-Hubert. Terminamos el día en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula.

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